A un año de su partida…
TEGUCIGALPA.- El tiempo pasa rápido y todavía un año después lamentamos la partida sin retorno de uno de los grandes entrenadores que tuvimos en el fútbol hondureño, el maestro Alfonso “Foncho” Uclés Sierra, quien ayudó a un número indeterminado de futbolistas a formarse como atletas, pero también como personas, y de ello dan testimonio sus antiguos jugadores de los clubes que dirigió.

“Foncho” Uclés junto a sus hermanos Caty Uclés y Gustavo Uclés, los tres futbolistas profesionales con el Atlético Español.
Don “Foncho” enseñó lo que aprendió muy bien en la época dorada del fútbol hondureño, donde alternó con los mejores jugadores de la historia, especialmente en su querido Club Motagua, donde con propiedad comentaba que tanto Armando “Majoncho” Sosa como Raúl “Jocho Chele” Barahona fueron los mejores de la historia, por su calidad innata que no volvió a ver en futbolistas de otras generaciones.
Fue un mediocampista muy talentoso que tuvo la suerte de jugar en una época donde la técnica era primordial para jugar al fútbol, y no como ahora, que lo que más se busca en el jugador es su resistencia física.
Esa misma filosofía llevó a los equipos que entrenó como su querido Atlético Español, nacido en la familia Uclés Sierra, y en otros que ayudó a ascender como Federal, Curacao y la misma Universidad, al que llevó al subcampeonato nacional en 1979 y el subtítulo de Concacaf en 1981, perdiendo únicamente con los famosos Pumas de México dirigidos por Bora Milutinovic y en el que jugaban entre otros Hugo Sánchez, Ricardo “Tuca” Ferreti, Manuel Negrete, Miguel España, entre otros.
Y es que esa Universidad de Armando Corea, Zurdo Aguilar, Karl Bennett, “Fayito” Gutiérrez, “Azulejo” Bulnes, “Pirata” Fernández, Daniel “Diablo” Sambulá y otros marcaron esa historia en la escuadra puma del viejo “Foncho” Uclés.
Años antes con otros pumas como Candú Palma, Pacheco Molina, Roberto Santos, Mario Zerón, Ricardo Carreño ascendieron a primera división con gran orgullo y lo mantuvieron en la profesional durante más de una década.
Esta es parte del historial de don “Foncho”, quien hace un año ya goza de la paz de Dios; extrañamos sus relatos históricos y detallados de nuestro fútbol, y sobre todo la sapiencia que solo un maestro podía hablar de lo que sucedía en nuestro fútbol.
Nuestro gran recuerdo para el maestro, nuestro cariño y respeto a su familia, que sin duda siempre lo extrañará, pero que en su recuerdo siempre están los sabios consejos que les remarcó. (Geovanni Gómez)





